(13) La vía dolorosa: desde el Pretorio al Calvario

La gente se ríe, de sádica alegría, e insulta y blasfema. Ya están preparados. Longino da la orden de marcha. "Primero el Nazareno, detrás los dos ladrones."

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(CEV) "El Evangelio como me ha sido revelado", Vol. X, p. 53

Jesús es cargado de la Cruz

 The Passion of the Christ[…] Traen las cruces. Las de los dos ladrones son más cortas; la de Jesús, mucho más larga. Según mi apreciación, el palo vertical no tiene menos de cuatro metros.

Antes de darle la cruz, le pasan a Jesús, por el cuello, la tabla con la inscripción "Jesús Nazareno Rey de los Judíos"

Ya están preparados. Longino da la orden de marcha. [...] Y se ve, inmediatamente, que [Jesús ] está muy debilitado.

Los judíos se ríen viéndole tambalearse como si estuviera borracho, y gritan a los soldados: «Empujadle, para que se caiga. ¡Que muerda el polvo el blasfemo!».[…]

Jesús camina jadeante. [...] El sudor surca su rostro, junto con la sangre que rezuma de las heridas de la corona de espinas. El polvo se adhiere a este rostro húmedo poniéndole extrañas manchas. Y es que ahora también hace viento: sucesión de ráfagas separadas por largos intervalos en que se deposita el polvo -introduciéndose en los ojos y en las gargantas- que la racha ha levantado formando torbellinos cargados de detritos.[...]

Empieza la subida del Calvario y las caidas

 The Passion of the ChristEs un camino desnudo que acomete directamente la subida, pavimentado con piedras no unidas, sin un hilo de sombra. [...] Jesús, por tanto, subiendo y con_el peso de la cruz [...] sufre agudamente. Encuentra una piedra saliente. Estando agotado, levanta muy poco el pie, y tropieza. Cae sobre la rodilla derecha. De todas formas, logra sujetarse con la mano izquierda. La gente grita de contento... Se pone en pie de nuevo.

Continúa. Cada vez más encorvado y jadeante, congestionado, febril... [...] Tropieza otra vez y cae sobre las dos rodillas, hiriéndose de nuevo en donde ya lo estaba […] Jesús, disponiendo de todo el camino, se tambalea tanto, que parece completamente ebrio. [...]

Jesús caes por la tercera ves

 The Passion of the ChristY en seguida el dolor de la tercera, completa caída. Esta vez no es que tropiece, sino que es que cae por repentino decaimiento de las fuerzas, por síncope. Cae a lo largo. Se golpea la cara contra las piedras desunidas. Permanece en el suelo, bajo la cruz, que se le cae encima. Los soldados tratan de levantarle. Pero, dado que parece muerto, van a informar al centurión. Mientras van y vuelven, Jesús vuelve en sí y, lentamente, con la ayuda de dos soldados, de los cuales uno levanta la cruz y el otro ayuda al Condenado a ponerse en pie, se pone de nuevo en su lugar. Pero está totalmente agotado."¡Atentos a que muera en la cruz!» grita la muchedumbre". […]

Jesús encuentra la pias mujeres

 The Passion of the ChristLas mujeres, que van llorando [...] se vuelven al oír los gritos, y ven que la comitiva tuerce por ahí. Se detienen entonces, y, temiendo que los violentos judíos las arrojen ladera abajo, se pegan bien al monte.[...] Cuando Jesús llega a su altura, ellas lloran más fuerte y še inclinan con profunda reverencia. Luego se aproximan resueltamente. Los soldados quisieran mantenerlas a distancia sirviéndose de las astas. [...]

La Veronica limpia el Rostro de Jesús

 The Passion of the ChristOtra mujer -a su lado tiene una joven sirviente- abre una arqueta que ésta lleva en los brazos y saca un lienzo finísimo, cuadrado, que le ofrece al Redentor. Jesús lo acepta. Y, dado que no puede por sí solo con una mano, esta mujer compasiva le ayuda a ponérselo en el rostro, con cuidado de no chocar en la corona. Y Jesús aplica el fresco lienzo a su pobre faz. Lo mantiene así como si en ello hallara un gran alivio.[...]Y en medio de un alto clamor de llanto femenino y de imprecaciones judías, Jesús reanuda su camino. […]

Maria alcanza a Jesús

 The Passion of the ChristJesús está otra vez todo mojado de sudor. […] El camino prosigue. Dobla la ladera del monte. Vuelve casi al frente, hacia el camino escarpado. Aquí, [...] está María con Juan.[...] detrás de la escarpa del monte, para procurarle un poco de alivio. [...] Y María, [...] está apoyada en la ladera térrea; de pie, pero ya exhausta. Jadea también ella, pálida como una muerta, con su vestido azul obscurísimo, casi negro.

Juan la mira con una piedad desolada. [...]. Entonces María, sujetada de un codo por Juan, majestuosa en medio de su dolor, se separa de la pared del monte y se pone resueltamente en medio del camino, apartándose sólo cuando llega Longino [...] María trata de pasar por entre los soldados de a pie. Pero éstos, que tienen calor y prisa, tratan de rechazarla con las lanzas (y mucho más si se considera que desde el camino solado vuelan piedras como protesta contra tantos gestos de compasión). Son los judíos, que siguen imprecando por la pausa causada por las pías mujeres.

El Cireneo ayuda a Jesús a traer la cruz

 The Passion of the ChristLongino se cansa y espolea al caballo, seguido por los diez lanceros, contra la jauría insultante, que por segunda vez huye. Y, haciendo esto, Longino ve parado un pequeño carro (sin duda, ha subido desde los huertos que están al pie del monte), un pequeño carro que espera con su carga de verduras a que pase la turba […] El hombre de Cirene, […] Longino le mira detenidamente.

Piensa que le puede servir. Ordena: «Hombre, ven aquí».[...] «¿Ves a ese hombre?» pregunta. [...]«No puede proseguir cargado así. Tú eres fuerte. Toma su cruz y llévala por Él hasta la cima».[...]

Jesús encuentra a Su Madre

 The Passion of the ChristEl Cireneo ya no se atreve a oponer más resistencia.[...] [El] Llega en el preciso momento en que Jesús se vuelve hacia su Madre -sólo entonces Él la ve venir, y es que caminaba tan encorvado y con los ojos tan cerrados, que era como si estuviera ciego-, y grita: «¡Mamá!». María se lleva la mano al corazón como si hubiera sentido una puñalada. Se tambalea levemente. Pero se recupera, acelera el paso y, mientras va hacia su Criatura lacerada tendiendo hacia Él los brazos, grita: «¡Hijo!». [...] 

El Cireneo siente esta piedad... Y dado que ve que María no puede, a causa de la cruz, abrazar a su Hijo y que después de haber tendido los brazos los deja caer de nuevo convencida de no poder hacerlo y se limita a mirarle, queriendo expresar una sonrisa, una sonrisa que es martirial, para infundirle ánimo, mientras sus temblorosos labios beben el llanto; y Él, torciendo la cabeza bajo el yugo de la cruz, trata, a su vez, de sonreírle y de enviarle un beso con los pobres labios heridos y abiertos por los golpes y la fiebre. [El Cireneo] pues se apresura a quitar la cruz (y lo hace con delicadeza de padre, para no chocar con la corona o rozar las llagas). [...]

La comitiva, que se pone de nuevo en marcha, movida por las ondas del gentío furibundo que desde atrás empuja, los separa, y aparta a la Madre -blanco de las burlas de todo un pueblo- contra la pared del monte...

Jesús llega a la cima del Calvario

 The Passion of the Christ[...] El Calvario, en su cima, tiene la forma de un trapecio irregular , hay piedras y tierra ya preparadas para calzar las cruces. De otros agujeros, sin embargo, no han sacado las piedras. Se ve que los van vaciando según el número que, se requiere cada vez.[...] En cuanto llegan los condenados al palco malhadado, los soldados circundan la explanada por tres de sus lados. Sólo queda vacío el lado que desciende a pico. El centurión da al Cireneo la orden de que se vaya.

Los dos ladrones, blasfemando, arrojan al suelo sus cruces. Jesús calla. La vía dolorosa ha terminado.

 

 

 

Maria Valtorta:
El Evangelio como me ha sido revelado

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 Livio FanzagaEvaluación de la Obra de María Valtorta por el padre Livio Fanzaga, sacerdote católico (Radio Maria):
"Así que yo diría eso, queridos amigos, porque he leído "El Evangelio como me ha sido revelado", tres veces, 10 volúmenes (CEV), y luego soy capaz de evaluar en toda su complejidad y su valor, me dan ganas de decir, queridos amigos, yo no conozco a ningún comentario sobre el Evangelio más ortodoxo, más edificante, más estimulante que esto, y me gustaría, queridos amigos, que todos ustedes aceptaría la invitación de la Virgen María para leer estos libros, porque todo es verdad (y no contienen errores contra la fe y la moral de la Iglesia Católica ...). A continuación, lea estos libros, mis queridos amigos, porque sin duda ganaras grandes beneficios para sus almas. No es difícil conseguirlos, y no cuestan mucho, 10 libros que pueden ser para usted un alimento espiritual indispensable "

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